
A última hora, Jabier Diego, quedándose quieto para una exposición de ¡62 segundos! …

A Jesús, que también vino, no le pillé, no sé por dónde se puso cuando quise hacerles a ellos. Me temo que él sí que me hizo.
Como siempre, merece la pena ir. Te relajas, te da el aire, haces cuatro fotos tontas… y para casita.





