No hay nada como un buen madrugón y una caminata para irnos deshaciendo de los excesos navideños.
El pasado domingo Asiermar y yo nos animamos a subir hasta Santa Agueda para hacer algunas fotografías del amanecer, y aunque no fue nada espectacular, algunas fotos hicimos:
Santa Agueda con sus dos bonitas torretas en medio del pueblo.
Una vista de la urbe.
Los únicos tonos rojos con que nos quiso regalar el cielo.
Aunque cuesta un poquito madrugar un domingo, tiene su premio.
Me gustan , sobre todo la primera por el contraste de luces. La de los arboles la veo un poco plana y sin color.