Bueno, la altura está claro que siempre es algo subjetiva. En este caso, más porque es una plantilla creada en Freehand y colocada a posteriori.
La iluminación es natural como la vida misma aunque, eso si, con la ayuda de un lastolite que hizo las veces de fondo entre tanta pintada.
En cuanto a la idea... Estando en una cárcel, aunque sea en ruinas era bastante obvia.
Juan, me inspiré en nuestro amigo Carlos (Acebo) del que no se nada desde hace mucho. Recuerdo que cuando llevaba a gente a su casa en Leioa les colocaba delante de la pared del pasillo y les pegaba un flashazo para hacer, luego, la ficha policial. Un crack.