Lo que se denomina “salida” es realmente una “misión”.
Los “grupos” que la realizan son realmente pequeños “comandos”.
Su proceder es realmente eficiente. Se apoyan en tecnologías como el gps que les permiten barrer grandes zonas de terreno en muy poco tiempo. Sus rutas parecen erráticas pero han sido milimétricamente estudiadas previamente por el que actúa como jefe de comando.
Todo parece casual pero está cuidadosamente planificado. Se desplazan en un solo vehículo, los horarios se respetan escrupulosamente y se transporta el equipo estrictamente necesario.
A la hora convenida se ponen en marcha.

Los habitantes de la zona les contemplan admirados.

No es de extrañar. Su porte es realmente llamativo.

Otros observan semiocultos. Tampoco es de extrañar. Su actitud puede inspirar temor.

Enseguida encuentran señales que les invitan a abandonar la misión.


















. Me has hecho rejuvenecer un montón con esto del comando, nunca había hecho una ascensión tan novelada.



